Psicología en el ajedrez (VI)

El niño se expresa a  través del juego, aprende roles, se relaciona con otros, elabora situaciones que se le presentan en su vida difíciles de “comprender”, disfruta, se divierte, se entretiene, pero el juego también le enseña a adaptarse a un mundo competitivo, donde ganar y perder forman parte del crecimiento y jugando aprende la importancia que tienen sus habilidades y su esfuerzo para desenvolverse en ese ir y venir de logros y frustraciones.

El niño no es un adulto pequeño, es un niño que esta iniciándose en el camino de aprender, por esta razón cuando los padres o el entrenador los presionan  para  competir, los tiempos y la evolución natural de estos se “acelera”, y el niño se siente exigido a dar más de lo que en esos momentos quizás pueda.

El ajedrez es un juego y cuando se pierde el simple placer de jugar es muy difícil de sostener en el proceso del aprendizaje, ya que si ingresa en el mundo de la competición fuera de tiempo se corre el riesgo de ser rotulado muy precozmente con el ser “bueno” o “malo” impidiéndole el simple placer desde pequeño de disfrutar, y darle el tiempo a desarrollarse en las habilidades necesarias y para  aprender de los errores…

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Lo ideal sería que …