Julio y el rey

Descabalga caballos hiriéndolos de muerte con el rayo fulgurante de una torre. Hostiga y atormenta a las reinas del rival desde la humildad de sus peones y la gracilidad diagonal de sus alfiles. Se llama Julio Nieto, tiene 13 años y una pasión: el ajedrez.

Hace escasas semanas disputó una partida simultánea junto a otros 19 jugadores en el Círculo de Bellas Artes de Madrid. Su oponente fue Anatoly Karpov, ex campeón mundial de ajedrez. Julio desplegó todo su arsenal estratégico y logró arrinconar a Karpov, pero el GM ruso evitó finalmente la derrota y forzó tablas.

<<Con las demás mesas sus movimientos eran rápidos, pero cuando llegaba a mi lugar se tiraba un minuto y medio para mover. Yo pensaba: ‘Venga, a mí te me relajas un poquito y piensas un pelín menos’. Detrás de mí, según me contaron después, había mucha gente. Estaba tan metido en la partida que no me di cuenta>>, relata Julio.

 

El chico estrechó orgulloso la mano de Karpov y comprendió que todavía le queda un largo trecho por recorrer si quiere doblegar a un adversario de semejante nivel.

Entretanto, Julio está tutelado por Fernando Braga, un MI italo-argentino bajo cuyas enseñanzas ha mejorado los aspectos tácticos y estratégicos de su juego. Pero no solo eso: ha madurado y ha incrementado su capacidad de atención, lo que le ha conferido una mayor facilidad a la hora de estudiar. Tal es la satisfacción y la gratitud que los padres del joven sienten hacia Fernando Braga, que han decidido que entrene con él dos días a la semana -hasta ahora solo iba uno-.

Las prioridades, sin embargo, siempre han estado claras en la familia Nieto. <<Los estudios son lo principal. Hay que ser conscientes de que del ajedrez puede vivir muy poca gente>>, explica su padre, quien es, además, tajante en este aspecto: <<Si notásemos que deja el colegio de lado o que hay un bajón en sus notas, le haríamos renunciar a las clases de ajedrez>>.

Como estudiante, Julio es un chaval aplicado en todas las áreas, excepción hecha de la Educación Física, a la que califica como su <<verdugo>>. <<No sé hacer el pino ni dar volteretas laterales>>, asume. Al margen de este pequeño desliz, varios sobresalientes y notables, además de una matrícula de honor en Ciencias Sociales, jalonan un brillante expediente académico.

Sus hábitos están muy definidos, según explica. <<Llego del cole y, después de comer, hago los deberes. Cuando termino, juego al ajedrez en algunas webs>>, dice.

La pasión por el juego ha despertado una ilusión en él: <<Me gustaría dedicarme a esto profesionalmente>>.

BOBBY FISCHER, SU ÍDOLO

El ajedrez no ha vuelto a ser lo mismo desde que Bobby Fischer irrumpiera con inusitada fuerza en la escena mundial a finales de los 50. Este adolescente prodigio -al que idolatra Julio Nieto- se convirtió, a los 15 años, en el GM más joven de la Historia. Su victoria sobre el soviético Spassky en 1972, con el título mundial en juego, constituyó un momento cumbre en el deporte y en la Guerra Fría.

Manuel Regalado