Haciendo teoría desde un IRT en Madrid

Evaluación ECO A01: Apertura Larsen/Nimzowitsch
Haciendo teoría desde un IRT en Madrid
Por Julio Alberto González

En una nota teórica reciente cité el caso del GM Jonathan Parker, y unos novedosos estudios sobre el viejo Gioco (sin «u») Piano, estudios que este analista inglés había realizado sobre partidas jugadas en torneos promocionales U10.
Siguiendo con la tendencia de buscar novedades en torneos de segunda fila, les traigo una muestra recién obtenida del «laboratorio madrileño», y de un torneo IRT finalizado ayer mismo: el 8º de la serie de torneos para acceso de jugadores al ránking internacional, que con excelente criterio sigue organizando el Club de Ajedrez Pueblo Nuevo (c/Máximo San Juan 2 y c/San Marcelo 20, en la ciudad capital española).

La novedad (al menos no encontramos antecedentes en nuestras bases de datos) ocurre en una línea marginal de la de por sí marginal Apertura Larsen, que ciertamente no está pasando su mejor hora en estos tiempos que corren. Son ya pocos los que se atreven a jugar esta clase de planteos; pero algunos quijotes quedan, como Andrés Ruiz, que a pesar de derrota tras derrota, siguió jugando «su» Larsen en este torneo. En la penúltima ronda sufrió un durísimo correctivo. Veamos:

Andrés Ruiz Quevedo (1922) – Victor Navarro Nicolas (2180)
VIII IRT Pueblo Nuevo, Madrid ESP (8), 23.02.2006
Apertura Larsen [A01]

1.b3 e5 2.Ab2 Cc6 3.c4 Cf6 4.e3 Ae7 Más activo es 4…d5. 5.d3 El blanco responde también de modo aparentemente pasivo. Su idea es jugar 6.Cf3 (agrediendo e5) sin sufrir el avance …e4. Bobby Fischer era de la idea de jugar aquí 5.a3. Pero frente a 4…Ae7, el blanco puede agredir el peón e5 de inmediato con 5.Cf3 considerando que el avance 5…e4?! puede tener sus aspectos negativos, como fue mostrado por un viejo ejemplo de la época dorada de la Apertura Larsen: 6.Cd4 Cxd4 7.Axd4 0-0 8.Cc3 Te8 9.Dc2 y el sostenimiento del peón e4 causa problemas al negro, Planinc-Ostojic, Skopje 1971. 5…0-0 6.Cf3. Y aquí tenemos la posición que nos interesa.

Posición después de 6.Cf3.6…d5!? No sabemos si Navarro o algún otro jugador madrileño había experimentado antes este gambito, o si es en absoluto una jugada nueva; pero ciertamente a nivel de maestros no encontramos antecedentes de esta entrega de peón. Frente a la agresión al peón e5, parecía que el negro disponía de sólo tres posibilidades:
1) Defenderlo con el peón: 6…d6 (que ha sido lo más frecuentemente jugado) 7.Ae2 ( 7.Cc3 d5 8.cxd5 Cxd5 9.a3 Ae6 10.Ae2 f5= Segal-Capelari, Sao Paulo 1995) 7…e4 ( 7…Te8 8.0-0 Af8 9.Cbd2 g6 10.a3 a5 11.Dc2 Ag7= Haugli-Kristiansen, Lillehammer 1982) 8.Cg5 ( 8.dxe4 Cxe4 9.Cbd2 Cxd2 10.Dxd2= Matu-Hubble, Internet 2001) 8…d5 9.Cc3 exd3 10.Axd3 dxc4 11.Axc4 Ag4= Kengis-Voiska, Komotini 1992.
2) Defenderlo con la torre: 6…Te8 (una de las ideas de la variante 4…Ae7 es precisamente hacer este reagrupamiento: Te8, Af8, y eventualmente g6, Ag7) 7.Cbd2 ( claro que no 7.Cxe5? por 7…Ab4+-+) 7…d5 ( 7…Af8 8.a3 a5 9.Dc2 g6 10.Ae2 Ag7= B.Stein-Prueske, Dortmund 1988) 8.cxd5 Dxd5 9.a3 Ag4= Segal-Arribas, Habana 1998.
3) Avanzar de todos modos el peón, a pesar de la prevención 6.d3: 6…e4!? y se ha experimentado con éxito: 7.dxe4 Cxe4 8.Cbd2 ( 8.Cc3 Cxc3 9.Axc3 Af6= y el negro no tiene problemas, Spiridonov-Kirov, Sofia 1981) 8…d5! 9.Ae2 ( 9.cxd5 Dxd5=) 9…Af6 10.Axf6 ( 10.Dc1!?) 10…Dxf6 11.0-0 Cc3=/+ Epstein-Grigorieva, St Petersburg 2001.

Posición después de 6...d5!?Parece entonces que el jugador madrileño nos muestra aquí una cuarta alternativa, la posibilidad de sacrificar realmente el peón e5, para abrir la columna «e» para el temprano ataque al rey blanco. 7.Cxe5 El blanco acepta el reto. Está claro que en cualquier otra alternativa, el negro tiene -como poco- juego equilibrado. 7…Ab4+ 8.Cd2 Cxe5 9.Axe5 Te8© Ahora el centro de atención queda en el peón blanco e3. 10.Ab2? La retirada natural, pero mala. Nada soluciona el canje 10.Axf6 Dxf6 y frente a las sobrecargas el blanco debería perder un tiempo moviendo su torre dama: 11.Tc1 ( o 11.Tb1 ) 11…d4 (el complemento de 9…Te8). Luego del necesario cierre 12.e4 ( 12.De2 dxe3 13.fxe3 Ag4!-+) 12…Dg6 el blanco está muy atado, y la iniciativa negra compensa de sobra el peón entregado. Rara es 10.Af4!? (defendiendo e3), pero quizás pueda funcionar en el compromiso. De todos modos, el negro tiene juego activo (…d4, …Af5, etc.) que compensa el material. 10…d4 El complemento del sacrificio 6…d5 y de 9…Te8. El blanco no tiene defensa, y está perdido. 11.Ae2 No sirve 11.Df3 por 11…Ac3! 12.Axc3 ( 12.Tb1 Axb2 13.Txb2 dxe3 14.fxe3 Dd4-+) 12…dxc3-+ 11…dxe3 12.fxe3 Cg4!-+ Sin dar tregua. 12…Txe3 permitiría al blanco zafar de lo peor: 13.0-0. 13.e4 [13.0-0 Cxe3-+] 13…Ce3 14.Db1 Dg5 0-1

Parece que la Apertura Larsen está destinada a formar parte del archivo de variantes sospechosas y -salvo mejor argumento- irredimibles…
Es que corren tiempos en que la sofisticación de los recursos defensivos (fruto sin duda del estudio con computadoras), pone en jaque los planteos que tienen un perfil no del todo confiable, y hasta sospechoso. ¡Quijotes y aventureros se buscan para poder rebatir estos argumentos en contra de la Apertura Larsen!… Con gusto, aguardamos novedades!

Hablando de planteos sospechosos: no hace mucho tiempo atrás, el 14º campeón mundial, Vladimir Kramnik, hablando de su estilo y de sus aportes al desarrollo de la teoría del juego, decía cosas como: «…emplear variantes sospechosas es anti-ajedrez: ese no es mi estilo». E interrogado acerca de si no tenía envidia de otros jugadores, con estilo dinámico y arriesgado, aclaraba: «Cada jugador tiene su propo estilo. Tengo una comprensión razonable del juego, y me resulta difícil jugar variantes que no me entran bien por los ojos. Me gusta jugar ajedrez sólido, lógico y estratégicamente correcto: prefiero jugar aquello en lo que creo».
Las apreciaciones de Kramnik sobre el estado actual del desarrollo de la teoría del juego son sumamente reveladoras, y recomendamos leer las entrevistas de los últimos tiempos en que se refiere al tema. De hecho los tiempos parecen darle la razón. Hoy, por ejemplo, todos juegan aquellas aperturas en la que él ha sido principalísimo propulsor: la Siciliana Pelikan, la defensa Petrov, la defensa Berlinesa. Y en el mismo sentido, por más que siempre cause placer contemplar los éxitos de alguna nueva estrella de estilo dinámico y enérgico, en general el convencimiento actual del mundo del ajedrez es que el «estilo Kramnik» es más eficiente y correcto.

Es probable que una de las razones (y no menores) de la decisión de Kasparov de abandonar las competencias (además de su edad, sus otros intereses en la vida y en la política, etc.) haya sido la comprensión de Gary de que «su tiempo» había concluído, que su aporte histórico como campeón mundial al desarrollo del juego ya había sido producido.
Quizás tenga razón Kramnik, y ya no se pueda jugar como lo hacía Kasparov hasta hace diez años, en la década de los 80 y 90. Sus partidas de aquellos años son admirables, pero si las revisamos con la ayuda de un programa, vemos que en muchas ocasiones la computadora captura el material, se defiende correctamente y gana. Parece que tiene razón Vladimir cuando dice: «Ese tipo de ajedrez, medio de farol, ya no funciona. La influencia de la computadora ha mejorado sensiblemente nuestro juego defensivo, e incluso Kasparov modificó su estilo. En los últimos años ya no jugaba como antes. Había empezado a jugar como yo, y lo ha admitido. ¡Hay algo más claro que Kasparov admita que juega como Kramnik?…».

Volveré sobre este tema pronto. Mientras tanto, vuelvo al tema de esta «sospechosa» Apertura Larsen… ¡Siempre me ha resultado simpática!, y la he jugado con éxitos y derrotas. De modo que a sus sufridos cultores -si todavía quedan- los animo a enviarme sus producciones y novedades!…
Por lo pronto los suscriptores saben que de tanto en tanto, en NotiChess Magazine se publican surveys con las últimas novedades en ella. Y en NotiChess Magazine 07 hay uno dedicado a las más recientes novedades en los códigos ECO A01-A02-A03, es decir, todo el «sospechoso» conjunto de la Apertura Larsen/Nimzowitsch/Bird.

Julio Alberto González
Las Heras, Mendoza, 28 de febrero de 2006.